atrapando nuevas ideas

 
Las mejores ideas surgen cuando no las esperas, pero estoy segura que la inspiración siempre llega mientras haces algo. Estar ocupado con algo que te haga pensar es la mejor forma de crear.
 
Por el contrario, aquello de ‘dejar la mente en blanco, y esperar que lluevan ideas’, puede ser lo más frustrante que hagas en la vida. Por esa razón quizás siento que jamás podría trabajar en una agencia creativa, en publicidad, y afines. Ser creativo bajo presión es gratamente admirable para mí. Pero definitivamente no es lo mío.
 

 

Buscar inspiración es importante, pero más todavía lo es no permitir que tus ideas sean una copia de esa inspiración. En mi caso, cuando quiero crear una nueva composición de Japinest (por poner un ejemplo), evito por completo mirar cuentas parecidas a las mías. Hay millones, y son realmente bellas, pero creo que todas podemos coexistir sin necesidad de copiarnos las unas a las otras.

 
Y las evito porque muchas veces la inspiración es traicionera. Pensamos que dimos con una idea genial, pero realmente esa idea viene de ‘algo’ que vimos sin atención y sin intención; pero que se quedó de alguna forma guardada en nuestra mente. Por eso, ante un proceso creativo es mejor evitar nuestras competencias.
 

Para dar con mis ideas de Japinest me gusta ver ilustraciones, acuarelas, frases bonitas y pensar cómo me imagino esa frase bonita…  muchas veces vienen de una canción, de un sitio que conocí, una película que vi, o quizás un recuerdo guardado en mi subconsciente… Las mejores ideas llegan cuando menos te las esperas, montada en un autobús mientras te das cuenta que la próxima es tu parada, y al mismo tiempo suena tu teléfono, pero quieres detener todo para no olvidar aquello que llegó inadvertidamente a tu mente. Y eso, es fascinante para mí.



Deja un comentario

Menú de cierre