La vida no es tan en serio

 
Quisiera tomarme la vida más a la ligera y disfrutar un poquito más de ella.
Llega un punto en nuestras vidas en donde las decisiones que tomar son tan importantes y tan agobiantes que provoca simplemente dejarlas al azar… “que pase lo que tenga que pasar…” 
Basta de programar cada año, cada mes, cada día. 
Basta de buscarle una razón a todo.
Basta de justificar cada paso que damos.
Basta de encontrarle algún sentido a cada cosa que nos pasa.
¿Cómo lograrlo? No lo sé, pero se me ocurre que puedo comenzar por dejar de pensar en consecuencias. Lo que significa dejar de analizar todo. Qué pasa si me voy a otro país, o que pasa si me quedo aquí… que pasa si encuentro otro trabajo, que pasa si lo tengo que dejar…que pasa si era el trabajo de mis sueños, y que pasa si paso meses sin encontrar ese trabajo de los sueños… y podría continuar.
Dejar de buscar explicaciones o de encontrarle un sentido a todo debe ser bastante liberador. Me propongo a practicarlo al menos un día. Hoy. Y quizás me sale bien, y lo repito mañana.

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