el amanecer playero

Parte de mi familia y mis amigos tienen esa mala imagen de Miami. No los culpo. Muchos creen que vivir aquí es vivir rodeado del venezolano enchufado, del nuevo rico, de la farándula de venevisión que emigró para acá. Sumado a esto, tienen la idea de que Miami es pura autopista, espacios sin encanto y capitalismo salvaje. Quizás yo también la pensé así alguna vez. Pero el encanto de cada ciudad se lo encuentras tú con tu forma de vivir y los planes que te hagan sentir cómodo.

Uno de nuestros planes preferidos de todos los tiempos es despertarnos temprano y desayunar en la playa desierta. Antes de que llegue nadie. Es un plansazo. Justo donde estacionamos nuestro carro hay una panadería venezolano, donde solemos comprar cachitos y empanadas, jugo de naranja y ovomaltina. ¿Qué más se puede pedir?
 


Así es una cronología desde el puente de la casa, la entrada a miami beach, la panadería, la calle art deco, sus caminerías, y la playa llena de pisadas del día anterior… 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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