la búsqueda del papel blanco

Llevaba años buscando un papel blanco para mis regalos de navidad. Tenía esta idea en la cabeza desde hacia tiempo pero no podía llevarla a cabo por no conseguir el papel exacto que quería. Sí, suena tan estúpido. No sé cuánto tiempo le dedican las personas a la forma en la que envolverán sus regalos. Seguramente poco, o nada. Pero para mí es una parte importante. Más importante que el regalo en sí.
La idea de regalos blancos la vi en Pinterest. Me resultaba interesante que se vieran navideños sin recurrir al verde o al rojo.  Pero irónicamente, hacerlo no era tan sencillo como parecía. ¡No existen papeles de regalo blanco! Y si los hay son papeles de embalar muy delgados, sin fuerza, sin cuerpo, que no se ven bonitos. Esto no era algo que me obsesionaba, ni tampoco le dedicaba mucho empeño, pero siempre que estaba comprando el papel del momento echaba un ojo a ver si veía el blanco… y nada. Ni en Caracas, ni en Miami. Vine a dar con él aquí en Barcelona, en una librería sencilla y poco dedicada a la papelería. Cumplía todas mis expectativas.
La cinta blanca era el acompañante que tenía en mente. Todo monocromático. Y el complemento iba a ser el marrón. Compré unas piñas navideñas, unos clip de madera, bolitas de madera como para collares, y unos copos de nieve que tenía de algún arbolito pasado. Al final, quedé satisfecha con el resultado, y lo mejor de todo, mis regalos viajaron a Caracas y llegaron en perfecto estado, el papel dio la talla y nada llegó arrugado.
🙂
 

¡Feliz Navidad!

Deja un comentario

Menú de cierre